Sobre el autor

Delineante naval y fotógrafo autodidacta vizcaíno.

Nace en Sestao en 1956. Sus primeros contactos con la fotografía se remontan a 1983.

Trabaja durante veintiún años en los Astilleros del Cadagua y en A.R.N. En 1985 pide una excedencia y comienza a trabajar como fotógrafo para la revista Euskadi hasta su desaparición en 1988. Retoma de nuevo su trabajo como delineante de barcos, compaginando esta labor con la fotografía profesional.

Ha impartido clases de fotografía en diferentes centros y ha realizado varias exposiciones tanto individuales como colectivas. Colabora con revistas como Vogue, Casa, Woman o Sólo Moto y con los diarios El Correo Español – El Pueblo Vasco, El País o Cambio 16 como reportero gráfico. También realiza trabajos publicitarios con el equipo de diseñadores “Estudio 4/Verno” y ha fotografiado obra de diferentes artistas como Daniel Tamayo, Sol Lewitt, Adel Alonso, Ana Múgica, José Luis Zumeta, Luis Paret y Alcázar o Eduardo Arroyo, para su inclusión en catálogos.

Entre los premios cosechados se encuentra el segundo en el certamen Foto Press’89 y los primeros en Irudi Taldea, en Bizkaia Club Cine Foto y en el Festival de Cine y Fotografía Deportiva Internacional de Bilbao. Es además finalista en Caminos de Hierro.

En 1998 participa en la exposición Ezkerraldea Plastika, en cuyo catálogo hay un texto de Rita Sixto donde se entrevén las características más propias de la obra de Txetxu Berruezo:

La Margen Izquierda ha sido objeto habitual de la mirada de este fotógrafo. Si en su trabajo como reportero gráfico, el uso del dispositivo cumple el compromiso de fidelidad a lo real, en este caso Berruezo se libera de la necesidad del parecido, y descubre la capacidad transformadora del medio.

Cada una de estas fotografías es en su origen una Polaroid, procedimiento instantáneo, capaz de resolver la imagen en el lugar y tiempo de la toma. Sin embargo, no es aquí más que el comienzo, el punto de partida de un proceso que pone en evidencia las posibilidades de manipulación que cualquier técnica encierra. La imagen obtenida en primera instancia es la materia prima; es el objeto que se someterá a las distintas alteraciones…” y continúa, “… En su deformación, la imagen parece querer reproducir el ritmo que transmuta lo real. El movimiento insinuado habla de tiempo.

El último tratamiento que recibe la imagen es la impresión por ordenador. Nueva tecnología que curiosamente da a la imagen un carácter pretecnológico. Como si de cerrar un ciclo se tratara, la textura del papel elegido y cierto desvaimiento en el color, resuelven la actualidad en un tono que se antoja antiguo. Con todo ello, Berruezo se sirve de las posibilidades que los medios tecnológicos le ofrecen; al tiempo que los explora, genera personales interpretaciones de su paisaje más cotidiano.”

En el año 2000 presenta fotografías en torno a los trenes de cercanías y paisajes urbanos en la estación de Autonomía de Bilbao. Son obras “para descubrir los caminos de hierro y argamasa por donde circulamos” en palabras de Josu Bilbao Fullaondo.